"Mis devotos seguidores, sé que moriríais por mí" -me recuerda el mago lo que les dijo a mis vasallos mientras se hacía pasar por mí, el Rey - "Yo soy el Rey, quien os aconseja y alimenta. Sé que he sufrido un cambio físico trascendental desde la última vez que me contemplásteis boquiabiertos, pero estad tranquilos, súbditos míos, moralmente soy el mismo" -imita Rudolph en tono grandilocuente, repitiendo las mismas palabras que dijo a mis adoradores - Sólo os voy a recalcar los siguientes puntos, que debéis cumplir si queréis complacerme".
"Primero: tened en cuenta vuestra tontuna".